Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Trumpeter USS Lexington en 1/700 es, antes que nada, un kit de modelismo naval, no un juguete al uso. Mis hijos, de 10 y 13 años, llevan varios años aficionados al modelismo y este fue el primer portaaviones que montaron tras varios destructores y acorazados en la misma escala. La elección del Lady Lex en su configuración de mayo de 1942 no es casual: representa al buque tal y como era semanas antes de la Batalla del Mar del Coral, lo que le confiere un valor histórico añadido que, como padre, agradezco: el montaje se convierte en una excusa perfecta para hablar de la guerra en el Pacífico.
Con 387 mm de eslora, una vez montado tiene una presencia muy notable en la estantería. No es un modelo que pase desapercibido.
Calidad de materiales y seguridad infantil
El plástico gris moldeado a inyección de Trumpeter es de buena calidad. Los rebordes son mínimos y las piezas se separan de las matrices sin demasiado esfuerzo. En términos de seguridad infantil, conviene ser claro: no es un producto para niños pequeños. Hay piezas muy pequeñas (los aviones embarcados, las piezas de la isla, los cañones antiaéreos) que suponen un riesgo de asfixia para menores de 3 años, y el pegamento de maquetas (no incluido, pero necesario) requiere supervisión de un adulto en todo momento. Con mi hijo de 10 años, estuve presente durante todo el proceso de encolado y pintura; mi hija de 13 ya trabajó de forma bastante autónoma.
El plástico, una vez curado el pegamento, no desprende olores ni sustancias. Es un material estable y seguro para manipular una vez montado. No tiene bordes cortantes una vez limadas las rebabas.
Comodidad y practicidad en el día a día
Aquí hay que ser realistas: montar este kit no es cuestión de una tarde. Dedicamos unas tres semanas, trabajando una o dos horas al día, entre semana y fines de semana. El montaje en sí no presenta grandes dificultades si se sigue el orden de las instrucciones, pero la pintura es donde realmente se complica. El esquema Measure 12 (gris océano medio y azul naval) exige enmascarar bien la cubierta de vuelo, y en 1/700 eso requiere pulso y paciencia.
Un consejo práctico: no pegéis la cubierta de vuelo hasta haber pintado el casco y las estructuras de la isla por separado. Lo aprendimos a la mala en el primer montaje, y despegar piezas en esta escala es casi imposible sin dañarlas. Usad cinta de enmascarar de la estrecha (3-5 mm) para los bordes de la cubierta y pintad con aerógrafo si tenéis; si no, con pincel y pintura acrílica muy diluida en capas finas también se obtiene un resultado digno.
Los grupos aéreos embarcados son el punto más tedioso. Son piezas minúsculas que requieren paciencia y buena luz. Mi hija los pintó en serie: primero todos los de un color, luego los detalles, con un pincel del 000. No es trabajo para una tarde lluviosa, sino para ratos tranquilos.
Mantenimiento y durabilidad
Una vez montado y barnizado (recomiendo barniz mate acrílico en spray para proteger la pintura), el modelo es bastante robusto para ser de plástico a escala. Aguanta el polvo sin problemas; una brocha de maquillaje suave o un soplador de aire son suficientes para limpiarlo. No lo expondría a la luz solar directa durante largos periodos, porque los acrílicos pueden decolorarse con los años.
Comparado con otros kits de la misma escala y precio similar —los de Hasegawa o los Academy en 1/700—, el Trumpeter ofrece un nivel de detalle equiparable, aunque las instrucciones de montaje son algo más esquemáticas. Donde gana es en la precisión del encaje: las piezas del casco encajan muy bien, casi sin necesidad de masilla.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Precisión histórica en la configuración de 1942, con los grupos aéreos adecuados (F4F Wildcat, SBD Dauntless, TBD Devastator).
- Buen encaje de piezas, mínimo uso de masilla.
- Relación calidad-precio correcta para el nivel de detalle que ofrece.
- Valor educativo innegable: historia naval, destreza manual, paciencia, planificación.
Aspectos mejorables:
- Las instrucciones podrían ser más claras en los pasos de pintura. Un modelista novato se sentirá perdido.
- No incluye una pequeña guía de colores con referencias de pinturas comerciales (Mr. Hobby, Tamiya, etc.). Hay que buscarlo por internet.
- Las piezas de los aviones son muy frágiles; se rompen con facilidad al desmoldarlas. Mejor usar cuter que tijeras.
- El kit no incluye peana ni soporte para exposición, algo que en este precio muchos competidores sí ofrecen.
Veredicto del experto
El Trumpeter USS Lexington 1/700 es una excelente puerta de entrada al modelismo naval de escala pequeña para jóvenes a partir de 10-11 años acompañados por un adulto con experiencia, y un modelo muy gratificante para aficionados intermedios o avanzados. No es un producto para todas las edades ni para quien busque algo rápido, pero como actividad compartida entre padres e hijos interesados en la historia, el resultado es inmejorable.
Si tu hijo o hija ya ha montado dos o tres kits de la misma escala y busca un reto mayor sin dar el salto al 1/350 —que ya ocupa mucho espacio y requiere más inversión en pinturas—, este Lexington es una opción muy equilibrada. Nosotros ya estamos mirando el Yorktown para completar la flota.















