





La envoltura elástica para fotografía de recién nacido es un accesorio básico para cualquier sesión newborn, tanto en estudios profesionales como en sesiones caseras improvisadas. Se trata de una manta de punto suave, ligera y ligeramente elástica diseñada para envolver al bebé con comodidad y crear imágenes llenas de ternura. Gracias a su textura agradable y a la amplia variedad de colores disponibles, se adapta a infinidad de estilos fotográficos, desde composiciones muy naturales y minimalistas hasta escenas más elaboradas con cestas, fondos y atrezzo adicional.
Este tipo de envoltura está pensada para el cuidado delicado de la piel del bebé. El punto elástico permite ajustar el wrap alrededor del cuerpo sin presionar en exceso, ofreciendo al recién nacido una sensación de recogimiento que recuerda a la del vientre materno. Utilizada correctamente y durante intervalos cortos, es una herramienta muy útil para conseguir que el bebé se sienta tranquilo y relajado durante la sesión de fotos.
En fotografía newborn, las envolturas de punto elástico se utilizan para crear poses seguras y estéticas en las que el bebé aparece relajado y recogido. Esta manta permite realizar diferentes tipos de swaddling, ya sea dejando los bracitos dentro o fuera, o combinando varias capas para lograr un efecto más voluminoso. Su textura ligeramente perforada añade interés visual sin distraer de lo más importante: el rostro y las expresiones del bebé.
Combinando la envoltura con mantas lisas, cestas de mimbre, cojines de pelo sintético o fondos de madera se consigue un resultado cálido y profesional. Para quienes se inician en la fotografía de recién nacidos, es uno de los accesorios más agradecidos, ya que ayuda a mantener al bebé en una postura cómoda y a reducir los movimientos bruscos durante la sesión.
Además de su papel en fotografía, esta envoltura puede utilizarse como manta ligera para cubrir al bebé durante la siesta, como mantita de cochecito o como pañal de tela suave para momentos puntuales. Su tamaño y peso la hacen fácil de doblar y transportar, por lo que se puede llevar sin problemas en el bolso del carrito o en la bolsa de pañales.
Para el uso diario, muchas familias la emplean como manta de arrullo sobre un body fino, o como base suave sobre el cambiador cuando están fuera de casa. La versatilidad del tejido de punto hace que se adapte bien a diferentes entornos, desde la cuna hasta el sofá o el asiento del cochecito.
El material utilizado en esta envoltura suele ser una fibra de punto suave (como fibras acrílicas de buena calidad) pensada para el contacto con la piel del bebé. Suave, transpirable y ligeramente elástica, ayuda a mantener la sensación de confort sin acumular demasiado calor, siempre que se utilice en un entorno con temperatura adecuada.
Como ocurre con cualquier producto textil que esté en contacto directo con recién nacidos, se recomienda lavarla antes del primer uso para eliminar restos de fabricación y asegurar la máxima higiene. Un ciclo de lavado delicado con detergente suave para ropa de bebé es, en la mayoría de los casos, suficiente.
Aunque las envolturas de punto elástico son muy populares en fotografía newborn, es fundamental utilizarlas con responsabilidad. Nunca se debe dejar al bebé envuelto sin supervisión, ni mantenerlo demasiado apretado o en posiciones forzadas. La envoltura debe permitir que el pequeño respire con normalidad, mover ligeramente las extremidades y mantener una postura neutra del cuello.
En sesiones profesionales, los fotógrafos suelen contar con un ayudante o con la presencia continua de los padres para vigilar al bebé mientras se realizan las fotografías. En casa, conviene limitar la duración de las envolturas y asegurarse de que el bebé está tranquilo, sin signos de incomodidad o calor excesivo.
Para que la envoltura conserve su textura y sus colores durante mucho tiempo, lo ideal es lavarla a mano o en un ciclo de lavado delicado, utilizando agua fría o templada. Evita el uso de lejías y productos químicos muy agresivos que puedan dañar las fibras o hacer que el tejido pierda suavidad.
Tras el lavado, se recomienda escurrir el exceso de agua con una toalla y dejarla secar en horizontal sobre una superficie plana, de manera que no se deforme. Una vez seca, se puede doblar con suavidad y guardar en un cajón o caja de atrezzo junto con otras envolturas y mantas.
Con hasta 20 colores disponibles, elegir la envoltura adecuada es también una cuestión estética. Los tonos neutros como beige, gris claro, blanco roto o rosa empolvado combinan muy bien con casi cualquier fondo y ayudan a centrar la atención en el rostro del bebé. Los colores más intensos, como burdeos, verde bosque o azul marino, pueden aportar un contraste llamativo en escenas más elaboradas.
Para estudios de fotografía, suele ser buena idea disponer de varios tonos básicos y algunos colores acentuados para adaptarse a las preferencias de cada familia. En casa, basta con elegir uno o dos colores que encajen con el estilo de la habitación del bebé o con la decoración que vayas a utilizar en tus fotos.
¿Para qué edad es adecuada la envoltura?
Principalmente está pensada para recién nacidos y bebés de hasta unos 3-4 meses para sesiones de fotos. Como manta ligera, puede utilizarse más allá de esa edad, siempre que el bebé esté cómodo y bajo supervisión.
¿Se puede utilizar como manta de uso diario?
Sí, puede utilizarse como mantita ligera o manta de pañales en momentos puntuales. Aun así, conviene tratarla con el mismo cuidado que a cualquier manta delicada de bebé y no usarla como única capa en climas muy fríos.
¿La envoltura cede con el tiempo?
Como cualquier tejido de punto, puede estirarse ligeramente con el uso, especialmente si se tensa mucho. Un lavado suave y un secado en horizontal ayudan a que recupere parte de su forma original.




