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Pedal de freno trasero para Stokke Xplory y Dsland

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Descripción

El pedal de freno trasero para Stokke Xplory y Dsland es una pieza de repuesto diseñada para restaurar el funcionamiento seguro del sistema de frenado del cochecito de bebé. Con el uso continuado, los frenos de los carritos pueden desgastarse, romperse o perder eficacia, especialmente en la zona del pedal, que es la parte que más sufre los impactos y la presión del pie al accionar el freno. Contar con un recambio compatible permite prolongar la vida útil del cochecito y seguir utilizándolo con la tranquilidad de que se detiene de forma fiable cuando es necesario.

Este componente está pensado para la rueda trasera del cochecito y actúa como llave o interruptor de pie que, al ser presionado, bloquea el movimiento del eje. Según la información original, se trata de un accesorio de la serie Dsland compatible con modelos Stokke Xplory V3, V4, V5, V6 y X, lo que cubre varias generaciones de uno de los cochecitos más populares del mercado. Su diseño replica las dimensiones y la forma del pedal original, de modo que se integra en la estructura sin modificar la ergonomía ni el modo de uso habitual.

Instalar un pedal de freno en buen estado no solo mejora la seguridad al detener el cochecito en pendientes o en paradas frecuentes, sino que también contribuye al confort de uso en el día a día. Un mecanismo que responde bien al pisarlo, sin holguras ni crujidos extraños, transmite confianza a las familias y reduce la necesidad de recurrir a soluciones improvisadas o a bloqueos adicionales.

Compatibilidad con Stokke Xplory y serie Dsland

La compatibilidad es uno de los puntos clave a la hora de elegir repuestos para cochecitos. Este pedal de freno se presenta como accesorio original para la serie Dsland y se indica que es compatible con Stokke Xplory en varias de sus versiones: V3, V4, V5, V6 y X. Estos modelos comparten una arquitectura similar en el eje trasero y en el sistema de bloqueo de ruedas, lo que permite que la misma pieza se ajuste a distintas generaciones del carrito.

Antes de realizar la compra, resulta recomendable comprobar la referencia del modelo de cochecito y, si es posible, comparar la forma del pedal existente con las imágenes del producto. De este modo se puede verificar que los puntos de encaje, el ancho del pedal y la forma de la superficie de apoyo del pie coinciden con el diseño esperado. Una buena compatibilidad garantiza una instalación más sencilla y un funcionamiento más fluido una vez colocado.

Material y construcción

El pedal de freno está fabricado en plástico resistente, pensado para soportar la presión repetida del pie y los pequeños golpes que se producen al subir o bajar bordillos. Aunque el plástico es un material ligero, su diseño interno y la forma de las nervaduras de refuerzo permiten que la pieza soporte bien la torsión y el uso prolongado. La elección de un plástico de calidad también ayuda a resistir la exposición al exterior, como cambios de temperatura y humedad.

La superficie del pedal suele presentar un relieve antideslizante que mejora el agarre del calzado al pisarlo, incluso en condiciones de lluvia ligera o cuando el usuario lleva suela húmeda. Este tipo de detalle de diseño, que se aprecia en las fotos de detalle, facilita el accionamiento del freno de forma rápida y segura, sin necesidad de aplicar una fuerza excesiva ni de buscar el punto exacto con la puntera.

Instalación y mantenimiento

La instalación de la pieza de repuesto puede variar ligeramente según el modelo concreto de Stokke Xplory o Dsland, pero en general implica retirar el pedal dañado o desgastado y colocar el nuevo en su posición, asegurándose de que encaja correctamente en el eje o en el mecanismo de bloqueo. En algunos casos puede ser necesario aflojar tornillos, retirar tapas de protección o desencajar pestañas de plástico; por ello, es recomendable revisar las instrucciones del fabricante o consultar guías específicas antes de comenzar.

Si no se tiene experiencia en el desmontaje de componentes de cochecito, puede resultar útil tomar fotografías del estado original antes de retirar la pieza antigua. Estas imágenes servirán como referencia a la hora de volver a montar cada elemento en su sitio. También es importante trabajar con el cochecito apoyado sobre una superficie estable, preferiblemente con las ruedas elevadas o en una posición que permita acceder con comodidad a la zona del eje trasero.

Una vez instalado el nuevo pedal, conviene comprobar su funcionamiento en distintas situaciones: accionarlo varias veces en una superficie plana, probar el bloqueo en una ligera pendiente y verificar que las ruedas traseras quedan verdaderamente inmovilizadas cuando el freno está activado. Si se detectan ruidos anómalos, dificultades al pisar o falta de bloqueo, es recomendable revisar el montaje antes de utilizar el cochecito con el bebé a bordo.

Beneficios de sustituir el pedal de freno

Con el tiempo, es habitual que el pedal original presente signos de desgaste: holguras, grietas, partes astilladas o pérdida de estabilidad al apoyarse sobre él. En algunos casos, la pieza puede incluso romperse parcial o totalmente, dejando el sistema de freno inutilizable o funcionando de forma poco fiable. Sustituir el pedal por un recambio compatible como este devuelve al cochecito una parte esencial de su seguridad.

Además de la seguridad, un pedal en buen estado mejora la experiencia de uso diaria. No es lo mismo tener que buscar con cuidado el punto exacto donde presionar o temer que la pieza se parta, que contar con un mecanismo sólido que responde de forma inmediata. Esta diferencia se nota especialmente en situaciones en las que hay que detener el cochecito con rapidez, como en rampas, accesos a ascensores o bordillos próximos a calzadas.

Consejos de uso y revisión periódica

Para mantener el sistema de freno en buenas condiciones a lo largo del tiempo, más allá de sustituir el pedal cuando sea necesario, conviene adoptar algunos hábitos de mantenimiento básico. Revisar regularmente el estado del eje trasero, limpiar la zona de acumulaciones de polvo o arena y comprobar que no hay objetos atascados cerca del mecanismo de bloqueo son acciones sencillas que reducen el desgaste prematuro.

También es recomendable prestar atención a cualquier cambio de sensación al pisar el pedal: si empieza a hundirse más de lo habitual, si se oye un chasquido inusual o si el cochecito sigue avanzando ligeramente tras accionar el freno, puede ser señal de que alguna pieza interna necesita revisión. Atender a estos avisos a tiempo reduce la probabilidad de fallos más graves y ayuda a que el cochecito siga siendo un medio de transporte seguro para el bebé.

Un recambio para alargar la vida del cochecito

Los cochecitos como el Stokke Xplory suelen representar una inversión importante para las familias. Poder sustituir componentes concretos —como el pedal de freno trasero— en lugar de tener que cambiar todo el chasis es una forma inteligente de alargar la vida útil del producto y aprovecharlo durante varios años o para más de un hijo. Este tipo de recambio encaja especialmente bien en familias que reutilizan el cochecito entre hermanos o que desean mantenerlo en buen estado para una posible segunda vida.

En definitiva, el pedal de freno trasero para Stokke Xplory y Dsland que se presenta aquí es una pieza de recambio práctica y específica, pensada para recuperar la funcionalidad original del sistema de frenado del cochecito. Su compatibilidad con varios modelos, su construcción en plástico resistente y la importancia del componente dentro del conjunto hacen que sea una inversión razonable en seguridad y comodidad tanto para el bebé como para los adultos que manejan el carro.

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